Contra la Crisis en las Bibliotecas Publicas: imaginación
Prácticamente todos los días nos desayunamos con noticias relativas a las consecuencias de la dichosa Crisis, y el sector del libro y el fomento a la lectura no son ajenos. En todas partes se habla de recortes, de suspensión de actividades o de drásticas reducciones presupuestarias sin que nadie se rasgue las vestiduras, ya que los servicios culturales no son considerados como básicos y por tanto son prescindibles. Sin embargo, ante esta situación sí que nos queda el derecho al pataleo: eso sí, pataleo imaginativo, que para algo estamos donde estamos y nos dedicamos a lo que nos dedicamos.